Disparador
27.8.12Al principio todo era oscuridad.
En algún momento del tiempo infinito y en algún lugar de la nada una pequeña luz
comenzó a brillar. Apenas titilaba, como si tuviera miedo; muy timida empezo a crecer.
Y tomó fuerzas, brilló con ganas, asi nació esta hada.
Creó su mundo perfecto, y lo pobló con seres semejantes a ella.
Todo corria de maravilla hasta que un dia algo cambió: Los pequeños habitantes
empezaron a crecer.
Aumentaron su tamaño diez veces, perdieron sus alas y con ellas
se fue parte de su luz buena.
Crecieron por diez, por miles. Lo devoraron todo. Lo destruyeron todo.
Estos seres ahora mitad monstruos, decidieron tomar poseción de todo aquello
que los rodeaba y no dejaron más opción a la pobre hada de volar muy lejos
y vivir en la Gran Estrella.
Desde allí la creadora observaba lo que sucedía con mucho pesar y dolor.
Los seres malvados estaban destruyendo su mundo y por consiguiente, a ella misma.
Tanta fue la tristeza y amargura que colmaron a la pobre criatura,
que sus alas se desquebrajaron, su luz buena comenzó a desaparecer,
y un día, sin previo a viso, se apagó completamente.
Entonces, todo fue oscuridad.















